domingo, 23 de diciembre de 2018

hoy escribo otro pequeño día...


...de mi muerte, cerca está de la calavera bellamente maquillada para el viaje. Nada faltará a la ceremonia, ni el malvón, ni los higos, ni la parra. Aunque la casa los dejara escurrir, persisten con sus colores amables, sus voces de niñez perdurada. Y sus llantos, filos atravesando la furia, van de un vuelo a otro, inevitables, como gotas que deja caer la lluvia con pereza,,,


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